Una puta alcaldesa

Llamarla hija de puta sería ofender a su madre. Llamarla puta podría ofender a las profesionales del sexo. Pero es que Ana Botella es puta, a otro nivel que las prostitutas, pero una puta. Una puta alcaldesa. Y el Ayuntamiento que preside un burdel. Una casa de citas de alto estanding, donde se intercambian favores por dinero bajo la intermediación y supervisión de la madame.

Una puta alcaldesa que se vende para satisfacer las necesidades e intereses de sus amigos y clientes, a los que sirve con pasión y desenfreno.

Una puta alcaldesa que, sin embargo, no satisface a los ciudadanos que la pagamos, y eso que nos da por culo hasta la saciedad.

Una puta alcaldesa que ha dado sobradas muestras de incompetencia e incapacidad.

Una puta alcaldesa de un cinismo superlativo. Y es que hay que ser muy cínica y desvergonzada para decir que no dimite porque se siente legitimada por las urnas.

Una puta alcaldesa servicial en lencería fina para los amigos y dominatrix con el ciudadano.  Perversión esta última que ha provocado ya 5 muertos.

Una puta alcaldesa católica, apostólica, romana, de derechas y decente, faltaría más.

Una puta alcaldesa casada con un gilipollas que también colecciona muertos.

Una puta alcaldesa con la que nadie ha tenido el detalle de hacerle un buen regalo de Navidad.

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Como no pagar el euro por receta

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Desde el día 1 del presente está en vigor, en Madrid, otro de los robos llevados a cabo por la chusma de neofascistas, caciques y ladrones que nos tiene secuestrados: el euro por receta.

La medida tomada por el Presidente okupa de la CAM, Ignacio González (clon de Esperanza Aguirre hasta en lo físico), realmente está auspiciada por la expresidenta, autoretirada estratégicamente a la retaguardía política para no sufrir el desgaste que estas medidas ocasionan y poder sustituir a Rajoy cuando éste se despeñe.

No sólo cobrar un euro por receta es injusto, sino que es ilegal. Tan es así que incluso el Gobierno de Rajoy ha anunciado la interposición de un recurso ante el Tribunal Constitucional por dicha tasa. A lo que el Presidente madrileño, desafiante y en un alarde de chulería intolerable, ha contestado que si finalmente se declarase inconstitucional, no piensa devolver ni un euro de lo cobrado ilegalmente.

No podemos, no debemos consentir que nos roben. Hay que negarse a pagar el euro por receta. ¿Cómo? Muy sencillo.

En primer lugar, se pueden adquirir los medicamentos sin pagar el euro en cualquier farmacia situada fuera de la Comunidad de Madrid -excepto Cataluña-. Si esto no es posible, hay que seguir los siguientes pasos:

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Manifestaremos en la farmacia nuestra negativa a pagar el euro por receta. El establecimiento deberá suministrarnos unos impresos que deberemos rellenar por triplicado (una copia para el usuario, otra para la farmacia y otra para la Consejería de Sanidad). Junto al formulario debe mostrarse la receta, el DNI (y entregar fotocopia), y la tarjeta sanitaria. Son los establecimientos los que deben remitir la copia correspondiente a la Administración, que será la que decidirá si reclama al usuario el pago de la tasa.

En ningún caso el farmaceútico podrá negarse a suministrar los medicamentos; incurriría en un delito de denegación de asistencia por el que podríamos y deberíamos denunciarle.

FACUA-Consumidores en Acción señala que el euro por receta se establece mediante una tasa, regulada como tal en la ley general tributaria y a través de las normativas autonómicas correspondientes.

La asociación informa a los ciudadanos de que el incumplimiento de una obligación tributaria podría conllevar, un incremento de hasta el 20% sobre la cuantía de la tasa, es decir: 1,20 euros por receta en lugar de 1 euro.

Así, en caso de recibir la notificación de inicio del procedimiento de liquidación y recaudación, los usuarios todavía pueden interponer un recurso de reposición y, posteriormente, recurso de alzada. Pero si la administración comunica directamente el apremio, los ciudadanos pueden oponerse y alegar la falta de notificación previa de la liquidación.

FACUA espera que, de llegar a cursarse, esta penalización no suponga un inconveniente para que sean miles las personas que se sumen a una desobediencia civil que puede llegar a poner freno a una tramitación burocrática que sería muy costosa e inviable.

Desde su entrada en vigor son casi 5.000 los insumisos en Madrid. También se ha comprobado la falta de los formularios que las farmacias tienen la obligación de facilitarnos. Por ello, aquí DESCARGAR FORMULARIO el pdf con el impreso que se puede llevar ya relleno desde casa.

En resumen, pasado el tiempo, lo único que puede pasar es que en vez de 1€ por receta tengamos que pagar 1,2. Y si somos legión los que nos rebelamos, colapsaremos la Administración. Eso si antes no ha sido declarada ilegal la medida, por lo que ya no nos podrán reclamar.

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