Bronca teléfonica en directo entre Belén Esteban y su marido

Belén Esteban reapareció en T5 tras sus vacaciones estivales para interpretar un nuevo  capítulo del culebrón televisivo Belén Esteban se separa. Por enésima  vez anuncia la separación de su marido, Fran Álvarez. Durante tres horas exhibió sus miserias de pareja bajo el pretexto de que no quiere que se hable, ni hablar, de su matrimonio. Tres horas para defender a su marido de las acusaciones de calzonazos y demostrar que lo es. Tres horas para defender un amor de locura que, efectivamente, es para volverse loco.

Pero Belén Esteban dio un paso más en la pornográfica exposición de su vida, para deleite de presentes y televidentes ávidos de carroña, al mantener una bronca telefónica  en directo con su marido, carente como ella del don de la palabra, pero coprotagonista de una morbosa  relación de lujuria y violencia, un círculo vicioso de bronca-separación-reconciliación-sexo, una relación más excitante y rentable cuanto más expuesta sea.

Los personajes idóneos, en el programa adecuado, con los colaboradores ideales y en la cadena especializada, escribieron anoche un glorioso capítulo de Telemierda, evolución lógica de la telebasura, cuyos límites se desconocen.

El cocinero y la reportera. Risa asegurada

En un programa clónico de todas las Televisiones Autonómicas de nuestro país, una reportera se desplaza a la cocina de un restaurante para enseñar al público como se elabora algún plato de la carta del local. En esta ocasión van a preparar merluza del cantábrico a la romana y la reportera, que tiene la misma idea de cocina que yo de física cuántica, a punto está de cometer un desaguisado al rebozar el pescado lo que provoca que el cocinero se vuelva loca y…Risa asegurada. Muy divertido.