George Bush en busca y captura

Bush-WantedEl ex presidente de los EE.UU corre el riesgo de ser detenido si pisa el suelo de 147 países que han firmado la Convención de la ONU contra la Tortura. Amnistía Internacional ha promovido, junto a otras organizaciones de derechos humanos, una denuncia criminal contra el ex mandatario americano por el uso de torturas por parte de la administración norteamericana tanto en Guantánamo como en los centros de detención secreta de la CIA repartidos por todo el mundo. Bush se arriesga a una investigación y posible procesamiento por su responsabilidad en torturas y otros delitos bajo la legislación internacional.

Bush ha cancelado un viaje el próximo sábado a Ginebra -Suiza- por el temor a ser detenido en ese país ante la denuncia interpuesta en el país helvético contra él por torturas en Guantánamo. Estaba previsto que pronunciara una conferencia el 12 de febrero en una ceremonia organizada en Ginebra por la asociación judía Keren Hayesod.

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En el escrito de 40 páginas se denuncia el uso de torturas por parte de la administración norteamericana tanto en Guantánamo como en los centros de detención secreta de la CIA repartidos por todo el mundo.

La acusación preparada en principio para Suiza podrá utilizarse en el futuro, casi como si de una plantilla se tratara, para denunciar al ex presidente en cualquiera de los países que visite y que haya ratificado la Convención contra la Tortura y el Maltrato de Naciones Unidas.

Según dicho tratado, un total de 147 Estados están obligados a investigarle y enjuiciarle si se demuestra que hay evidencias suficientes contra él.

Según el Centro para los Derechos Constitucionales de Estados Unidos, su homólogo en Alemania y la Federación Internacional para los Derechos Humanos de París, pruebas contra Bush sobran.

Aseguran que “ostenta la responsabilidad individual por los actos de tortura […] contra los detenidos bajo custodia estadounidense, puesto que ordenó, autorizó, aprobó, planificó o asistió e indujo por otros medios a estos actos, o dejó de evitar o castigar a sus subordinados por la comisión de dichos actos”.

Entre los actos de tortura de los que se le hace responsable, un informe basado en 2500 páginas de memorandos oficiales dictados por Bush o por subordinados, cita la autorización del presidente a la CIA para capturar y retener a presuntos terroristas en centros de detención secretos, en los que se les sometería a “técnicas de interrogatorio reforzadas”, tales como la asfixia simulada, las posturas estresantes, la privación del sueño, la manipulación de los alimentos y la temperatura.

En su libro de memorias, Decision Points, Bush confirmó que autorizó el uso de la tortura de asfixia simulada (waterboarding)a los interrogadores de la CIA y del Ejército.

Fuente: El Mundo y Público

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