Homeopatía, qué estupidez

La homeopatía es una pseudociencia o paraciencia de medicina alternativa inventada a principios del XIX por Samuel Hahnemann, cuyos postulados permanecen invariables hasta hoy. Ciencia y homeopatía en la misma frase es una contradicción, por lo que hay que definirlo como una auténtica tomadura de pelo.
Basada en una concepción mística del individuo, la salud, la naturaleza y el entorno, la homeopatía considera la raiz de la enfermedad a tratar como un problema de desequilibrios espirituales y mentales (miasmas) más que físicos.
Básicamente, su método de curación se basa en dos principios. El primero consiste en dar al enfermo dosis bajas o infinitesimales de la sustancia que, administrada a dosis altas y a sujetos sanos, provoca en ellos síntomas semejantes o parecidos a los del enfermo. Por ejemplo, se usa la cebolla para curar el catarro sencillamente porque el olor de la cebolla también provoca congestión nasal. Si una sustancia administrada en cierta dosis provoca en una persona ciertos efectos, nauseas y vómitos, por ejemplo, esa misma sustancia administrada en dosis infinitesimales, cura los vómitos y las nauseas.
Esto nos lleva al segundo principio fundamental de la homeopatía: la dilución.
Un remedio es tanto más eficaz, cuanto más diluido esté; a esto se le llama potenciación. La potencia se define como un número, de modo que cuanto más alto sea el número, la dilución es mayor. 30×, por ejemplo, está más diluido (por lo tanto, de acuerdo con la homeopatía, es más potente) que 10×. La disolución de una sustancia llega a no contener ni una molécula de la sustancia original. Absurdo ¿no?.
Pués en este proceso es importantísimo también, lo que llaman dinamización, esto es, después de cada proceso de disolución es imprescindible agitarlo, vigorosamente.
Hay que acabar de una vez por todas con los charlatanes, visionarios, videntes, curanderos y demas calaña; contra la superchería lo más efectivo es la razón y contra las pseudociencias, el método científico. Bién es cierto que en el caso de la homeopatía, está presente en algunas de nuestras universidades en forma de seminarios, cursillos, charlas, etc., así como también, en las farmacias se pueden encontrar remedios homeopáticos. Esto se debe a que los laboratorios son lobys poderosos y a que los remedios que venden son inocuos, sin ningún efecto secundario, además de inútiles.
El siguiente vídeo es un extracto de una conferencia del profesor James Randi sobre el tema.

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Este vídeo es una hilarante parodía sobre la homeopatía.

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Por último un vídeo de homeopatía práctica del principio de disolución, con mucha guasa.

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